Historia

Situado sobre un antiguo volcán, el antiguo castillo medieval de los vizcondes de Cabrera mantenía el control sobre el camino Real, a media distancia entre Girona y Barcelona. A partir del siglo XVII este se empezó a transformar para adaptarse a los nuevos tiempos y a las nuevas estrategias de defensa de la época moderna. Es por eso, que a pesar de encontrarnos una fortaleza, popularmente se conoce como el Castillo de Hostalric.

 

Durante la Guerra de Separación —más conocida como «Guerra de los Segadors», se empezaron a modernizar las fortificaciones del pueblo y se llevaron a cabo las primeras obrar de campaña, con terraplenes de tierra y fajinas que protegían el castillo y las murallas medievales.

 

Las primeras obras de fortificación permanente tuvieron lugar durante el 1712, a consecuencia de la Guerra de Sucesión. El diseño original de la fortificación moderna de Hostalric fue obra de Francisco de Santa Cruz, ingeniero militar al servicio del archiduque Carlos. A pesar de su entrega a las tropas de Felipe V en el año 1713, durante el siglo XVIII se hicieron importantes obras de reforma, convirtiendo esta plaza en la fortaleza militar que ha llegado a nuestros días. Las principales obras para dejar en condiciones de uso la fortaleza fueron entre 1794 y 1795, en el transcurso de la Guerra Grande.

 

Una de las características de la fortificación de Hostalric es que se encuentra construida sobre terreno irregular, y eso se refleja en su peculiar forma. Los planteamientos y sistemas de construcción en fortalezas ubicadas en lugares fáciles y llanos eran simples y repetitivos. Pero en Hostalric, debido a la configuración del terreno, las posibilidades económicas del momento, la pericia del ingeniero y a habilidad de los profesionales constructores y maestros de obra, había espacio para una extensa variedad de soluciones. Su galería a prueba de bomba es considerada como uno de los espacios más espectaculares del castillo y uno de los más singulares de Cataluña.

 

 

Con notable relevancia histórica durante la Guerra de la Independencia, fue una de las últimas plazas que abandonaron los franceses en el estado español.

Las guerras carlinas del siglo XIX no tuvieron demasiada incidencia en la población a pesar de la existencia de la fortaleza, que mantuvo su condición militar durante todo este siglo.

Convertido en plaza fuerte militar hasta el 1929, a partir de este momento cae en un progresivo deterioro a causa de su abandono. Durante la Guerra Civil se usó como almacén de munición y después de la guerra como refugio y vivienda de muchos pasantes.

En 1963 el castillo y las murallas fueron declarados Bien Cultural de Interés Nacional y se procedió a la restauración de una parte en 1967, bajo el mecenazgo de manos privadas, para convertirlo en restaurante.

En el año 2009 se aprobó el Plan Director del Castillo y se propuso un plan de actuaciones para mantener, conservar y rehabilitar el monumento.

En 2015 se inauguraba el Centro de Interpretación del Castillo y en 2016 finalizaba la concesión a manos privadas que se había hecho 50 años antes, quedando en desuso el restaurante.

Durante el 2018 se redactó el Plan Estratégico del Castillo de Hostalric, que pretende definir los usos de los espacios de castillo durante los próximos años y convertirlo en un referente en temas de interpretación del patrimonio de época moderna.