Hostalric 1810: campamento de recreación histórica

El fin de semana 27 y 28 de septiembre, vuelve Hostalric 1810, un fin de semana immersivo que nos transportará al siglo XIX con una espectacular recreación histórica ambientada en la época napoleónica. Durante dos días, la Fortaleza de Hostalric se transformará en un auténtico campamento napoleónico de 1810, con soldados, escenas de vida cotidiana y una gran batalla en el foso del castillo. Contexto histórico Nos situamos en 1810. La fortaleza de Hostalric se encuentra totalmente asediada por las tropas francesas. El general Duhesme, después de nueve días de bombardeos, está en disposición de dar el golpe definitivo y conquistar la plaza. Ante esta situación crítica, coronel Estrada se prepara para salvar a las tropas que aún quedan dentro de la fortaleza. Su plan es arriesgado: salir con 700 hombres y llegar a Vic sin ser descubiertos. Para llevarlo a cabo, tendrá la ayuda de un centenar de soldados y miquelets heridos, que se encargaran de retener los franceses todo el tiempo que puedan para ganar tiempo. Visita al campamento napoleónico Con vuestra entrada accederéis al campamento de recreación histórica instalado en la Fortaleza de Hostalric y podréis explorarlo a vuestro ritmo. Durante la visita, tindréis la oportunidad de interactuar con los soldados y vivir en primera persona su día a día: Horaris de apertura Tarifas Reserva la teva entrada anticipadament al botó lateral «reserva tu visita»! Espectáculo “La batalla: ataque a la fortaleza” El sábado 27 de septiembre a las 19.00 h, el foso del Castillo de Hostalric acogerá una vibrante batalla entre dos bandos totalmente opuestos: las tropas francesas y las tropas del Castillo de Hostalric. Espectáculo de recreación histórica que nos transportará al s. XIX! Actividad gratis — no es necesaria reserva anticipada Asociaciones participantes Vive la historia en primera persona! Te esperamos en Hostalric 1810!

Hostalric, castillo y villa

Se tiene constancia que en el siglo XII había un castillo sobre una colina basáltica que controlaba el paso entre Girona y Barcelona a través del camino real. Este castillo fue el núcleo alrededor del cual se desarrolló la villa, fundada por el vizconde Guerau VI de Cabrera en 1243. La villa creció protegida por la muralla y el castillo hasta convertirse en la capital administrativa del vizcondado de Cabrera, un punto clave para el control territorial y las vías de comunicación de la comarca. Para acceder al castillo des de la villa era necesario pasar tres puertas, cada cual con sus obras defensivas. Tanto la villa como el castillo sufrieron asedios y reformas debido a diversos conflictos, pero fue durante la guerra de Sucesión que la necesidad de adaptarse a las nuevas formas de guerra llevó a la transformación del castillo medieval en una fortaleza abaluartada. Entre el 1712 i el 1713, en el contexto de la guerra de Sucesión, se iniciaron las primeras obras de la fortaleza moderna bajo el diseño del inginiero Francisco de Santa Cruz, consolidando su papel como plaza fuerte militar en el s. XVIII. Pero fue entre el 1794 i el 1795, en el transcurso de la guerra Grande, que finalitzaron las obras para dejar la fortaleza en condiciones de uso.

Hostalric, alma de basalto

El castillo de Hostalric se levantó sobre un antiguo volcán de hace unos 2 millones de años. Concretamente está situado sobre los restos de lava volcánica y otros materiales surgidos del volcán, formando un círculo a su alrededor. A día de hoy, se pueden ver los restos de una colada de lava resultado de una erupción tranquila, y algunos fragmentos lanzados al aire durante una erupción más fuerte, explosiva. El paisaje que se puede admirar des de la fortaleza, con sus montañas y valles, está relacionado con este volcán. En el baluarte mayor o baluarte de San Francesc de Pàdua puede verse perfectamente el interior de este paisaje volcánico. El magma que formó estas rocas volcánicas era de una tipología especial, con ciertas características que hicieron que se formara el basalto, la roca que puede verse en este punto. El hecho de que haya basalto bajo tierra nos indica que, hace mucho tiempo, esta zona tuvo volcanes activos. Estas rocas volcánicas, conocidas como ígneas porque provienen del fuego de los volcanes, se forman cuando la lava que sale al exterior se enfría y se solidifica. El basalto es un tipo de roca dura y resistente, que ofrece una base estable protegida de la erosión y de posibles ataques, perfecta para la construcción de fortificaciones defensivas como el castillo de Hostalric.. Las cualidades del basalto han ayudado al castillo de Hostalric a resistir el paso del tiempo, y llegar a nuestros días com un remarcable conjunto momumental. El recinto medieval también tiene raíces basálticas, ya que las casas estan construidas sobre rocas antiguas y materiales volcánicos.

Hostalric, capital del vizcondado de Cabrera

Hostalric, el gobierno de un territorio medieval El vizcondado de Cabrera era una señoría feudal muy importante que formaba parte de los territorios de la Corona catalanoaragonesa. Se extendía desde las boscosas montañas del Montseny, Guilleries y el Collsacabra hasta el mar Mediterráneo, con el centro situado en la actual comarca de la Selva. El territorio del vizcondado tenía formas de gobierno propias, centralizadas en la villa amurallada de Hostalric. El contexto geoestratégico de la villa de Hostalric le favoreció de forma muy importante su auge como capitalidad vizcondal. La villa empezó a singularizarse a partir del siglo XIII y, durante la siguiente centuria, consolidó y aumentó esta posición preeminente en términos de capitalidad vizcondal. La población centralizará a buena parte de la alta administración y principal tribunal judicial del territorio familiar Cabrera. Será clave la figura de los agentes de poder al servicio de los vizcondes, que hacían efectiva la gobernabilidad del territorio. Estaban la notaría pública, la escribanía y la corte judicial, y residían allí el procurador general y el clavario. Por ejemplo, destacó el notario de Hostalric Pere de Santantoni, que fue notario público, juez ordinario y procurador general de todo el vizcondado en el siglo XIV. También albergaba un hospital, varios hostales e incluso una pequeña comunidad judía. Con el objetivo de poner en valor el patrimonio material e inmaterial del Vizcondado de Cabrera, el Consejo Comarcal de La Selva ha creado el producto turístico cultural La Ruta de los Cabrera. Se estructura en 4 rutas temáticas (la miliar, la administrativa, la religiosa y la comercial), siendo Hostalric protagonista principal de la ruta administrativa. Haga un tour virtual por el legado patrimonial del vizcondado. El patrimonio La muralla medieval Hostalric aparece en la documentación en 1106 como Ostalrico o Quota. Sin embargo, desconocemos si en esa época la población ya tenía muralla. En la siguiente centuria el rey Jaime I el Conquistador otorgó al vizconde Guerau V de Cabrera la licencia para celebrar mercado en la villa y entre los años 1242 y 1243 se firmó la carta de poblamiento de Hostalric. Por tanto, la estructura defensiva que todavía vemos hoy en día muy posiblemente tiene su origen entre los siglos XIII y XIV. Se conservan seiscientos metros lineales de murallas fortificadas con ocho torres, además del portal de Les Hortes (el único portal de la muralla conservado en estado original), el Portal de Barcelona (reconstruido) y fuera muralla la Torre dels Frares y la Torre del Convento. La Torre de los Frailes Se llama así porque en el edificio de enfrente, donde hoy se encuentra el Ayuntamiento, antiguamente estaba el convento de los frailes mínimos de la orden de San Francisco de Paula. La torre se construyó en el siglo XIII y es el elemento defensivo más alto de la villa de Hostalric, con treinta y tres metros de altura. Tiene tres pisos y el acceso original se situaba en la primera planta, sin escalera fija, para tener una mejor defensa. La parte más alta estaba coronada por un magnífico matacán corredor del que todavía quedan restos, aunque durante la Guerra del Francés (1810) debido a un bombardeo se derrumbará un trecho de la parte superior de la torre. Actualmente las tres plantas son visitables y albergan una exposición permanente sobre Hostalric medieval y la guerra del Francés. Para facilitar la ascensión encontrará un ascensor para llegar al mirador de la terraza. El Castillo Se tiene constancia de que en el año 1145 ya existía un castillo en lo alto de la colina de Hostalric, vinculada desde los inicios a la familia vizcondal Cabrera. El castillo estaba ubicado en el tramo central del camino real entre Barcelona y Girona, y tenía, por tanto, un gran valor estratégico. A partir del siglo XVII y especialmente durante el siglo XVIII, el antiguo castillo medieval quedó completamente alterado con las grandes reformas arquitectónicas para adaptarlo al potente desarrollo de la artillería de pólvora. Así pues, hoy en día quedan visibles pocos vestigios del castillo medieval, como podrían ser las fachadas norte y sur del edificio principal, una cisterna de esa época en su interior, así como otros elementos arquitectónicos menores. La cueva del Religuer La cueva del Relliguer es una galería subterránea excavada en la arenisca del regazo del castillo. La entrada se encuentra en el recinto medieval, en un sector muy cercano a uno de sus accesos más importantes (portal de Barcelona) y también en el camino fortificado de origen medieval que conecta el pueblo con la fortaleza (antiguo castillo). Se trata de un hipogeo de veintiséis metros de recorrido descendente que conduce a una pequeña sala situada a seis metros de profundidad. Podría tratarse de un hipogeo utilizado como refugio y escondite en épocas de peligro o de una galería relacionada con la fortificación de la colina.